(EFE). El presidente Gustavo Petro, llegó hoy a Santiago de Chile en el contexto de su primera visita oficial a Chile, marcada por los disturbios del domingo en Brasil y cuyo objetivo es estrechar lazos y coordinar estrategias con su homólogo Gabriel Boric, con quien comparte afinidades ideológicas.
El mandatario colombiano aterrizó de madrugada en el aeropuerto de la capital y su primer acto será una ofrenda floral al líder independentista Bernardo O`Higgings.
Desde allí se desplazará al Palacio de la Moneda, donde será recibido con honores militares, intercambiará condecoraciones con Boric y mantendrá una reunión bilateral, la tercera entre ambos desde que Petro asumió el mando en agosto.
Tras una rueda de prensa conjunta, Petro se desplazará a la Plaza de Armas, sede del gobierno municipal de Santiago, donde la alcaldesa de la ciudad, Iraci Hasler, le entregará las llaves de la ciudad y le nombrará ciudadano honorario.
En la tarde, el mandatario colombiano se reunirá, asimismo, con los presidentes del Senado, Álvaro Elizalde Soto, y de la Cámara de Diputados, Vlado Mirosevic, así como con la alcaldesa de la Comuna de Santiago, Irací Hassler, quien le entregará las llaves de la ciudad y lo declarará Huésped Ilustre.
El martes, Petro visitará el Palacio de los Tribunales de Justicia, donde se reunirá con el presidente de la Corte Suprema chilena, Sergio Muñoz, antes de regresar a Bogotá.
Petro llega a Chile en plena crisis política chilena, la segunda a la que hace frente el gobierno Boric desde que asumiera la dirección del Estado el pasado marzo.
SIN AGENDA ECONÓMICA Y EN PLENA CRISIS POLITICA CHILENA
Pese a que Chile es el principal inversor suramericano en Colombia y el cuarto receptor del capital colombiano en la región, después de Brasil, Argentina y Perú, y que ambos tienen un Tratado de Libre Comercio (TLC) vigente desde 2009, en la agenda de la visita no figuran actividades empresariales.
El mandatario chileno anunció este sábado la renuncia de la ministra de Justicia, Marcela Ríos, y de su jefe de Gabinete, miembros ambos de Convergencia Social, uno de los partidos de la coalición de izquierdas Frente Amplio, renuncia exigida por la oposición tras la polémica por los controvertidos indultos presidenciales de fin de año.
En septiembre, tras el triunfo del rechazo en el referéndum para cambiar la constitución escrita en dictadura, Boric se vio obligado a dar un golpe de timón y apostar por un gabinete y una estrategia más moderada.